5 preguntas que TÚ debes hacer cuando te entrevistan para un trabajo

Cuando llega el momento de defenderte en una entrevista de trabajo, de seguro tu empleador marcará el final de la misma con “¿Tienes alguna pregunta?“. Quizá no lo sepas, pero ésta es una de las preguntas más importantes que te hacen para determinar si te contratarán o no, pues quieren saber qué tan involucrado estás con este posible empleo.

Por supuesto, la peor respuesta que puedes dar es “No, no tengo ninguna pregunta, estoy bien“ (Total desinterés), o indagar sobre lo que te pagarán, los beneficios o las vacaciones. Eso es suficiente para que tu entrevistador presione el botón rojo que tiene bajo la mesa.

Eso sería desaprovechar la oportunidad más grande que tienes de destacarte como candidato, a la vez de investigar cómo puedes prepararte mejor en caso de ganarte el puesto.

Toma en cuenta de que las preguntas que debes hacer tienen que estar enfocadas en cuatro objetivos bien definidos, y en este orden:

#1. Investigar sobre la cultura organizacional de la empresa

A pesar de haber hecho una buena investigación previa a tu entrevista de trabajo, éste es el momento de indagar sobre el estilo interno de la organización a la cual aspiras ingresar. Así también proyectarás una imagen de interés adicional en el puesto.

– ¿Quién ha sido la persona más exitosa en esta empresa, y por qué? La respuesta a esta pregunta debe tener uno de tres matices: Social, personal o profesional. ¿El impacto de esa persona más exitosa es medido por su aporte a la comunidad (un proyecto que benefició a muchas personas), a su desarrollo personal (Entró como ejecutivo junior y ya es Vicepresidente, por ejemplo), o simplemente ha sido el vendedor estrella dos años consecutivos? dependiendo de cuál sea el enfoque del ejemplo, sabrás qué es lo que valoran más en la empresa.

…¿Y quién ha sido la “menos“ exitosa?: La respuesta a esta pregunta te indicará qué es lo que en esta empresa determinan como un rendimiento deficiente. Está muy atento a cualquier cambio de postura de quien te entrevista, o si tiene alguna señal de incomodidad. Eso puede indicar que hay poca tolerancia hacia los fracasos (Pues no debieron contratar gente incompetente en primer lugar, ¿O sí?)

 

#2. Crear un puente emocional con tu empleador / entrevistador

A pesar de ser una entrevista formal, una conexión emocional siempre es necesaria (la necesitarás con todos los que trabajes allí, si te dan el empleo). Establecerla con tu interlocutor, en este caso, le da una buena idea sobre tu disposición al trabajo en equipo y la cooperación, así que no olvides preguntarle:

– ¿Cómo fue tu experiencia cuando empezaste a trabajar aquí? Es muy poco probable que de las decenas de entrevistas que haga a diario, a este ejecutivo le hagan esta pregunta con mucha frecuencia; con ella tiene la oportunidad de expresar una anécdota que de seguro le gusta relatar sobre su ingreso a la organización. Presta especial atención a los detalles que da; si nombra a alguien en específico o si menciona que fue lo que más le gustó al formar parte de la empresa.

– ¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en esta empresa? La respuesta a esta pregunta es clave para hacerte una idea de lo que te espera. Es muy poco probable que hable de beneficios o remuneración (pero si lo hace, sería excelente).

#3. Saber a qué retos te enfrentarás en este trabajo

En caso de que te ganes el puesto, debes estar preparado desde el primer día alineando tus prioridades profesionales con las de tu nuevo cargo. Estas dos preguntas te servirán de brújula para hacerlo:

– ¿Cuál es el reto más grande al que se enfrentará la empresa este año? El empleador no debería dudar al responder, pues eso demostraría que no están lo suficientemente claros los objetivos, misión y visión de la empresa para todos los trabajadores. Cualquier respuesta que de, es la antesala para la verdaderamente importante…

– ¿Cuál sería el aporte cuantificable que podría brindar yo para hacer esa diferencia?El truco de esta pregunta es la palabra “Cuantificable“ que le encanta a cualquier gerente. ¿Cómo puede medirse mi aporte a la empresa, para alcanzar esa meta? Ésta es la expresión máxima de proactividad, de demostrar tu interés y firme intención de desempeñar ese cargo.

 

#4. Cerrar tú la conversación.

No esperes a que ocurra un silencio incómodo que marque el final de la entrevista, o que tu interlocutor lo haga pues se agotaron los temas. El que tú determines el final, proyectará que valoras el tiempo de los demás e incluso podrías dejar al empleador queriendo saber más de ti (lo cual es muy bueno, si quieres el empleo).

– ¿Hay algún punto sobre mi formación o experiencia que cambiarías, que me haría más idóneo para este rol? Ésta pregunta es crítica; no sólo estás mostrando humildad (no lo sabes todo), sino que quieres saber de antemano qué debilidades debes trabajar (aún antes de que te contraten). No olvides hacer la pregunta con una sonrisa y sin evadir la mirada en exceso.

– ¿Cuál es el próximo paso que debo hacer? Éste es realmente el cierre de la conversación. Le estás dejando la última palabra al entrevistador (Que es lo correcto), en una posición en la que debe recomendarte o indicarte algo (Le estás dando cierto poder). Al tú cerrar la entrevista así, dejarás la mejor impresión posible (Y también sabrás qué hacer a continuación).

No olvides escribirle un email al empleador, 24 horas después, agradeciéndole por su tiempo y la experiencia de conocer un poco más sobre la organización.

Mobilau SM